Estamos de elecciones | François Fillon

En esta segunda entrega del informe que han preparado algunos compañeros sobre las elecciones presidenciales 2017, vamos a hablar de François Fillon y Les Republicains (LR, anteriormente UMP).

La candidatura de François Fillon cristaliza la decadencia de una derecha católica, vieja y corrupta. Su electorado se encuentra cada vez más concentrado en los trabajadores por cuenta propia (comerciantes, profesionales liberales como médicos o abogados) y, sobre todo, en los jubilados. Envuelto en un escándalo de desvío de fondos públicos a su esposa, tiene un 20% de apoyo en estimación de voto (03-03-2017), a comparar con el 27% obtenido por Nicolas Sarkozy en la primera vuelta en 2012, es decir, una pérdida de un cuarto de los apoyos.

El quinquenio de Hollande tras la derrota de Nicolas Sarkozy en las elecciones de 2012 ha constituido uno de los periodos de crisis más profunda de la derecha institucional francesa (recordemos que la derecha ha gobernado 40 de los 59 años de V República). Esta inestabilidad se puede resumir en tres componentes:

1.- Lucha interna por el poder. La derrota de Sarkozy provocó una batalla por el poder en el seno del partido UMP con dos corrientes principales: el continuismo de Jean-François Coppé (delfín de Sarkozy), y el orden católico paternalista de Fillon (primer ministro bajo Sarkozy). A finales de 2012 la votación para escoger al presidente del partido entre los militantes dio un empate técnico entre ambas. El desempate llegó a principios de 2014 con la victoria de Sarkozy, quien regresó como hombre providencial para retomar las riendas del partido. Pero no fue el final: la batalla continuó dividiendo in fine el partido hasta la victoria de François Fillon en las primarias de noviembre de 2016 que designaron al candidato a la elección presidencial.

2.- Desubicación ideológica. La mala gestión del discurso político por parte de LR durante los quinquenios de Sarkozy y Hollande ha llevado a una descomposición y debilidad ideológica del partido. En el plano de sociedad y derechos civiles, a partir de 2005 Sarkozy impulsó un discurso xenófobo y anti-inmigración con el objetivo de disputar el electorado más filo-fascista del Frente Nacional (FN). Con la crisis económica, los atentados de 2015 y la llegada de refugiados a Europa es el FN el que ha recuperado esos votos y los ha multiplicado gracias al impulso que LR ha dado a estas cuestiones. El FN aparece como el partido que hizo en primer lugar la “buena” lectura (xenófoba e islamófoba) sobre la situación francesa y el que tiene las “buenas” soluciones. En el plano económico, el quinquenio de Hollande, el más liberal de V República, ha dejado en anecdóticas las reformas austeritarias de la presidencia de Sarkozy. LR ya no aparece como el adalid del liberalismo y de la “necesaria” austeridad. En resumen, en los ámbitos de sociedad y economía, LR ha sido adelantado por la derecha por el FN y por la izquierda por el PSF, respectivamente.

3.- Corrupción. Los últimos años han visto la publicación de escándalos de corrupción ligados a LR. Sarkozy ha sido investigado en varias ocasiones por financiación ilegal de la campaña de 2007, estafa (a una de las personas más ricas de Francia, Liliane Bettencourt), o facturas infladas en contratos públicos. Christine Lagarde, exministra de economía con Sarkozy y directora del FMI ha sido condenada por haber aceptado un arbitraje injusto que resultó en una indemnización de varios cientos de millones de euros por parte del Estado a un rico empresario. Precisamente, la lucha contra estas prácticas fue el eje de campaña de Fillon para las primarias de LR, y una de las razones de su victoria. Sin embargo, el 25 de enero de 2017, un periódico publicaba que Fillon habría pagado a su esposa y a varios miembros de su familia hasta un millón de euros por asesorarle como diputado. Sin embargo, estas personas no habrían trabajado para él, habrían sido una simple tapadera para desviar fondos públicos a su propio bolsillo. Cada vez son más las presiones desde dentro de su partido para que se retire. Su substituto sería Alain Juppé, del ala más centrista de LR. Juppé fue condenado en los años 90 por hechos similares a los que la fiscalía investiga sobre Fillon. Pero Juppé ha renunciado a presentarse como candidato alternativo.

Un elemento fundamental para comprender la victoria de Fillon en la primaria de LR y qué tipo de electorado le apoya se encuentra en las manifestaciones que tuvieron lugar en 2013 en contra del proyecto de la ley de matrimonio igualitario, el “mariage pour tous”. El debate sobre el proyecto de ley desató una reacción conservadora que sorprendió a muchos politólogos y militantes. En tan solo unas pocas semanas, asociaciones ciudadanas ligadas a la derecha católica organizaron uno de los movimientos sociales más importantes de las últimas décadas en Francia. Se convocaron manifestaciones en París y otras ciudades a las que acudieron varios cientos de miles de personas, hasta un millón según los organizadores. Tras la adopción de la ley, LR crea la corriente “sens commun” para dar continuidad a las reivindicaciones de las manifestaciones; François Fillon es su miembro más influyente.

El programa de Fillon combina ultraliberalismo austeritario con posiciones morales reaccionarias. Fillon propone una reforma laboral mucho más dura que la de Hollande, facilitar los despidos por causas económicas, reducir el ámbito de aplicación del convenio colectivo, pasar de 35h a 40h semanales, eliminar un festivo, aumentar la precariedad favoreciendo la fórmula del trabajador independiente, suprimir 500 000 puestos de funcionario (10% del total), establecer una ley anti-burkini, reducir el número de hospitales, pedir una contrapartida a los beneficiarios de ayudas sociales, aumentar la edad de jubilación (de 62 a 65 años), retirar la cobertura sanitaria a los inmigrantes sin papeles, introducir la “inmigración” en la constitución, endurecer los requisitos económicos para acceder a un alquiler social, limitar el derecho de manifestación y prorrogar la vida útil de las centrales nucleares (75% de la producción de electricidad francesa) de 40 a 60 años. A pesar de que no propone la abolición del matrimonio igualitario, propone eliminar el derecho a la adopción por parte de las parejas homosexuales. Además prolongará la prohibición de la reproducción asistida a mujeres solas y parejas no heterosexuales (ley ya en vigor). Y aunque se posiciona totalmente en contra del aborto, no cambiará la ley de plazos actual.

Este programa radical es un pulso a la izquierda. Hasta el estallido del escándalo del empleo simulado de su esposa, Fillon se veía como candidato seguro en la segunda vuelta. El voto anti-lepen podría darle la victoria casi con cualquier programa. Sin embargo, el escándalo de los empleos simulados está alimentando una transferencia de voto hacia Emmanuel Macron, quien en las últimas semanas se ha convertido en el que más posibilidades tiene de acompañar a Marine Le Pen en la segunda vuelta.

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Publicado en Elecciones Francesas 2017

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