“En Europa emerge la terrible trinidad del turbocapitalismo, el autoritarismo y la xenofobia de Estado” Fréderic Rambeau

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Universidad de Vincennes al inicio de los años 70 [photos JLB]

Entrevista con Fréderic Rambeau: Hablamos del movimiento contra la ley Khomri, de Europa, de las diferencias entre la secuencia política española y francesa, de los partidos socialistas… Una llamada a la esperanza desesperanzada:

La arquitectura de la mítica universidad Paris VIII – otrora conocida únicamente como Vincennes – es un delirium tremens laberíntico de escaleras, bloques, pasarelas, rampas y plazas, el cual se despliega como un scalextric en un rincón de la banlieu de Saint-Denis. Nacido de las ascuas de mayo del 68 como “centro universitario experimental”, en su tiempo se comprendía como un proyecto anti-académico, abierto al inmediato social y político. Pensadores como Gilles Deleuze, Michel Foucault o François Lyotard impartieron en sus aulas, donde profesores y estudiantes se comprendían como colaboradores, y donde la universidad lejos de ser una institución de capacitación técnica, se pensó como un espacio de pensamiento crítico y de acción política y cultural. Aunque todo ello ya queda lejos, aun se percibe rastros de aquel espíritu (ya quizás solo un espectro), de mai 68.

La contrarrevolución neoliberal de los 70 y 80 terminó por exorcizar al fantasma que recorría Francia. Sin embargo, treinta y pico años después, en la Europa de la guerra de la deuda y de los refugiados, parece que algo lo esta volviendo a convocar, ¡Camina Lázaro! El movimiento contra la ley del trabajo (mas conocido como Loi Khomri) esta volviendo a insuflar vida no solo a los sindicatos,partidos y a nuevas formaciones apartidistas, sino que también esta movilizando a los estudiantes de colegios y universidades. Las múltiples asambleas generales de París VIII, que se van sucediendo una tras otra a lo largo de este mes, llenan anfiteatros con entre quinientos y seiscientos estudiantes, profesores y personal universitario. La indignación va dando paso a la estrategia y a la coordinación transversal a nivel local y nacional. En la universidad de Saint-Denis, varios departamentos están ya ocupados, y el de filosofía vuelve a recobrar un dinamismo de acción política no visto desde hace décadas.

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Calendario semanal de la facultad de filosofía ocupada de Paris VIII.

Nos citamos con el profesor de filosofía Fréderic Rambeau en el patio del batîment A. Su trabajo de investigación se preocupa sobre todo sobre cuestiones de subjetivación, teorías de la emancipación y conexiones entre la filosofía y el psicoanálisis. Su tesis doctoral, “Paradoxe, problème, désidentification: recherches sur la philosophie française contemporaine” , explora el trabajo filosófico de Deleuze, Foucault y Derrida. Al igual que muchos otros profesores de filosofía, esta comprometido con los estudiantes en la ocupación del departamento y en el movimiento universitario contra la propuesta de reforma laboral del Partido Socialista francés (inspirada en la de Rajoy). La conversación rueda rápida y fácilmente. En torno a nosotros hay jaleo, estudiantes que marchan hacia una reunión de debate en torno a la relación entre la ley Khomri y el estado de urgencia declarado por Hollande y Valls. Hablamos del movimiento contra la ley, de Europa, de las diferencias entre el escenario español y el francesa, de los partidos socialistas… Una llamada a la esperanza desesperanzada:

 

-La clase política francesa tiene memoria. La huelga general de 1995 contra Alain Juppé, las grandes manifestaciones de la juventud y los sindicatos en 2006 contra la CPE (contrato de primera empleo). Con la ley Khomri nos encontramos con una nueva ofensiva neoliberal contra los derechos de los trabajadores. ¿Como podemos inscribir este nuevo movimiento contra la propuesta de reforma laboral en la historia de huelgas francesas de los últimos dos decenios ?

-Rambeau: Hay un primer factor que entiendo importante, este movimiento se debe comprender inscrito en una serie de derrotas históricas. Has citado 1995, una gran huelga general que ha constituido durante mucho tiempo la memoria de los movimientos sociales que aparecieron después y que fue una victoria, ya que desencadenó en la dimisión de Juppé. Después citaste la lucha contra la CPE en 2006, la cual fue también una importante victoria, ya que provocó la derrota de Villepin. Pero salvo estos dos episodios, la secuencia esta poblada de profundas derrotas. Notablemente en la universidad, la gran derrota contra la LRU que ha marcado a estudiantes y a muchos profesores. También la derrota contra la reforma de la jubilación, que tuvo efectos devastadores en las movilizaciones de profesores, ya sea de secundaria o superior.

En esta nueva lucha para frenar la ley Khomri, la movilización estudiantil ha sido sorprendente. Yo y mis colegas no terminábamos de creernos la cantidad de gente que asistió a la Asamblea General de París 8, desbordando completamente el anfiteatro.No habíamos visto algo así desde hacia 6 o 7 años. Un anfiteatro completamente repleto con entre 600 y 700 personas. Pero a la vez nos costaba creernos la Ley en si misma. Es decir, nos parecía alucinante que un gobierno presentara una ley como esta en un momento como este. No solamente porque la proponía un partido teóricamente de “izquierdas”…sabemos que no son verdaderamente de “izquierdas” pero, bueno, aun así, es el partido socialista…Lo que mas nos sorprendió fue el hecho de que propusieran una ley como esta. Debían estar sobradamente convencidos de nuestra debilidad, de nuestra falta de fuerza. Solo así se podía entender una propuesta de este tipo.

Esto sin duda nos habla de que existe un serio problema. El movimiento actual no puede apoyarse sobre la memoria colectiva previa, o sobre colectivos ya existentes que nos permiten ir mas rápido. Nos da la impresión de que tenemos que volver a atravesar toda una serie de etapas que ya habíamos atravesado sistemáticamente en los movimientos precedentes. Por ejemplo, en la primera AG (Asamblea General) de París 8, se discutía mucho pero no se llegaba a hablar de nada. Es lo que explica que, aun si va bastante rápido desde hace una semana, debes sentirlo tu también, hay una suerte de urgencia que se manifiesta en la gente, que siente que no vamos lo suficientemente rápido. La dificultad que tenemos de encadenar la lucha presente con las precedentes, se traduce en lo mucho que nos cuesta introducir la reflexión sobre la estrategia política. Y lo que es sorprendente, desde el inicio del movimiento, es que hablamos muy poco de ello, como si todavía no nos encontramos en la fase estrategia de la correlación de fuerzas. No solo no contamos con un partido político que podría generar un relevo parlamentario, si no que ademas nos cuesta muchísimo integrar la estrategia política en nuestra propia lógica de movimiento. No tenemos aun ni los medios para desarrollar una estrategia propia, de colectivo. Situación compleja.

Este es el primer factor, luego la gran diferencia también es que hay una fuerza política de “izquierdas” en el gobierno. Es decir, que las victorias que obtuvimos en 1995 y 2006 fueron victorias contra gobiernos de derechas. De cierta manera creo que eso también explica el bajo nivel de movilización de un importante numero de intelectuales y profesores que les cuesta movilizarse contra un gobierno socialista.

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Cartel de mayo del 68 que vuelve a aparecer entre los pasillos de París VIII

 

-Salvando las distancias, con los indignados en las plazas españolas en 2011 pasaba algo similar. Una sensación de ser un movimiento neonato, sin conexiones con las luchas precedentes, como si hubiera que volver a recomenzar todo… ¿habrá que pasar por eso?..

-R: Habrá que pasar por eso pero… en Francia ya estamos en medio de una vorágine. En la situación francesa, la “derecha” esta ya en el poder, rozando la extrema derecha. Es un verdadero problema, porque por ejemplo, con la Ley Khomri tenemos la impresión de que ya ha sido tácitamente aceptada por la mayoría social. No se escucha eso en las AG, pero en la masa de la población francesa no hay ninguna resistencia, y eso es el fruto de una serie de leyes y de reformas encaminadas a la flexibilidad que ya fueron aprobadas. La gran mayoría de la población ya ha aceptado, a regañadientes por supuesto, el hecho de que , y no es falso, ha habido una mutación absolutamente irreversible en el mundo del trabajo, en sus mutaciones tecnológicas… Como en España o en Grecia o en los EEUU, una uberización total del mercado de trabajo. Estamos obligados a asumir que es un proceso sin esperanza, del cual no habrá vuelta atrás. Y vemos bien que los pilares con los que antes podíamos contar, como la clase obrera, han sido completamente liquidados. Ya no existe el proletariado, hoy el objetivo ya no es ni siquiera hacer trabajadores mas productivo, ni de aumentar su tiempo de trabajo, sino simplemente hacerles “desplazables”, “deslocalizables”. Para mi es eso lo que esta ley implica. Estamos en un proceso irreversible, estamos en una mutación tecnológica europea e internacional del mundo del trabajo. Donde, de todas maneras, la plusvalía no se obtiene de las fuerzas productivas o de la producción de estas, si no que se obtiene de otro lugar, de nuevas tecnologías. De ahí viene la aceptación tacita de una parte de la población.

Sin embargo, ahí donde encontramos respuesta es en la juventud. Y en mi opinión es esto lo importante porque a través de ellos puede llegar a ser escuchado por la mayoría social. Es el futuro de la juventud lo que esta en juego. Y esta voz que viene de los universitarios y los estudiantes puede ser escuchada por gente que rechazaría incluso pelear por ellos mismos, en contra de esta ley. Este es un punto fundamental. ¿Tomará fuerza este movimiento? Nadie lo sabe. Pero vemos que se cristaliza en las universidades en torno a la cuestión del futuro de la juventud. Aun aceptando que es un proceso de mutación del Capital irreversible, encuentro que esta cuestión generacional puede ser un pivote. No quiero ser pesimista, pero hay que aceptar que el asunto no es solo que estemos en una situación potencial de destrucción sin igual, si no que aun no hemos visto nada. Podríamos incluso decir que esta mutación del Capital, después de cuatro siglos, comienza apenas.

 

-¿En relación precisamente al pivote generacional del que hablas,cual crees que es la potencialidad estratégica que puede aportar el movimiento universitario a la lucha contra la ley Khomri?

-R: Hay 3 consideraciones no estrategias, porque todavía no estamos ahí, sino tácticas, a tener en cuenta. Con respecto a la primera, tácticamente ha habido en las asambleas generales universitarias, desde el principio, inmediatamente, un rechazo a las organizaciones clásicas. Especialmente con la UNEF (el mayor sindicato de estudiantes francés) que es el principal sindicato que ha firmado todas nuestras derrotas. Inmediatamente ha habido una consciencia clara sobre esto. Es un muy buen signo que promete. La movilización universitaria, muy importante en el movimiento transversal contra la reforma laboral, no solo puede hacer aparecer la cuestión del futuro de la juventud de la que hablábamos antes, sino también puede hacer visualizar que la universidad es un lugar donde viven asalariados. Un estudiante sobre dos es asalariado, por ello la cuestión de la precariedad es tan oportuna como lo es en el mundo del trabajo. Esta seria la segunda consideración. Aquí hay todo un trabajo de incorporación de la cuestión del trabajo al interior de la universidad, de la precarización creciente de los estudiantes. Cuestión que puede ser una potencial palanca de movilización masiva. Es decir, el mundo del trabajo no esta fuera de la universidad, esta dentro de la universidad. Esta dentro y fuera. Si llegamos a afirmar este punto y a estudiarlo, creo que puede generar una victoria, no forzosamente contra la ley del trabajo, lucha que no depende solo de nosotros (estudiantes, profesores, personal universitario), sino que puede fortalecer la secuencia del movimiento estudiantil.

Ademas de la cuestión generacional y la del proceso de precarización creciente del mundo universitario, hay una tercera consideración importante. La universidad puede aportar otra idea del trabajo. Afirmar otra temporalidad que es aquella del estudio, del presente del estudio. La idea de que no solo estamos en la universidad para encontrar un trabajo, para ser “empleables”, para adaptarnos al mercado de trabajo y al ritmo de obtención de plusvalía del Capital, al cual no podemos terminar de adaptarnos. Afirmar contra ello que en el presente del estudio, en la temporalidad especifica del estudio, hay otra idea del trabajo que la del asalariado o la del emprendedor. Estos tres factores son formas de promesa. No sabemos aun como utilizarlos, son cuestiones a trabajar.

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Graffiti en París VIII: “No queremos ser “empleables”. Ya lo decía Felipe González: “en pleno siglo XXI el verdadero problema es la empleabilidad, no el empleo. El problema es estar preparado no para defender de forma numantina un puesto de trabajo que se lleva por delante un cambio tecnológico, sino para ocupar otro puesto de trabajo en la organización de la empresa o fuera de ella. Por eso hablo de empleabilidad, un concepto infinitamente mas serio que en el que estamos”.

-El movimiento universitario, como secuencia susceptible de crear horizontes de nuevas formas de lucha, como señalas, ¿que tipo de relación debe mantener con las organizaciones clásicas como los sindicatos y los partidos de izquierdas? ¿Deben mantener una total autonomía o deben buscarse formulas de articulación, para trabajar a la par?

-R: Es una cuestión interesante, la cual es compleja. Te confieso que soy bastante escéptico. Creo que la trampa en la que podemos caer es en la de considerar las organizaciones, sean estas sindicales o políticas, como organizaciones homogéneas. Esto seria un error. Aun cuando en ciertos momentos hay que caricaturizar para construir la autonomía de los colectivos, es claro que hay que trabajar con sindicalistas, con militantes, activistas políticos, que finalmente ellos también tienen una relación compleja con sus direcciones. Hay que trabajar horizontalmente con individuos que están comprometidos con organizaciones políticas, sean sindicalistas, NPA, Front Gauche, pero desde la autonomía del colectivo. No excluir, trabajar con militantes y activistas, pero no con sus direcciones. Creo que la única forma de cambiar el rumbo es conseguir obligar a las direcciones sindicales y de partido a seguir al movimiento de base que les desborda. No lograremos este punto si rechazamos categóricamente trabajar con ellos. Pero, sin embargo, hay que trabajar con ellos para obtener un desbordamiento de las bases. Este momento de división, que aparece en todo movimiento, es un momento importante. No debemos cortocircuitear esta etapa. Hay que llegar a dicho punto de división, pero hay que hacer un trabajo previo. Para ello hay que trabajar con la gente que milita con dichas organizaciones.

-¿Como comprenderías esta lucha en relación al momento político francés a escala nacional?

-R: A nivel nacional, debemos entender que esta reforma laboral se comprende en la estela de políticas gubernamentales impulsadas por la ejecutiva de Hollande. Viene justo después de la proclamación del Estado de Urgencia, viene precedida también de la manera brutal en la que se bloqueó la cuestión de Notre-Dames-des-Landes, esta viene de la mano igualmente de un rechazo rotundo al derecho de asilo a los refugiados… Nos encontramos pues con la terrible trinidad del autoritarismo de Estado, de la xenofobia de Estado y del ultracapitalismo. Esta es la política definida por el actual gobierno socialista en Francia.

Precisamente porque esta ley ataca al mundo del trabajo, ha sido mas fácil incorporar la fuerza de las organizaciones sindicales tradicionales, que con el problema de los refugiados o el ecológico. Debemos pues aprovechar su fuerza, comenzar a construir sobre fuerzas ya en movimiento, para poder reunir todas las demás luchas y así atacar la política general del gobierno. Pero siempre teniendo en la cabeza, como señalaba antes, que no hay esperanza. La alternancia en la democracia parlamentaria francesa, hará que si llegamos a tumbar este gobierno, tomará luego el relevo otro gobierno de derechas. Incido mucho en esta cuestión, pero creo que es importante. Hay que llegar a este punto, tener en la cabeza la certeza de que no hay esperanza, hay que comprenderlo bien. Esto implica una comprensión global, no solo del problema a nivel europeo, sino a nivel de la axiomática internacional del capital. En las cosas no existe la esperanza, pero aun así hay que estar decidido a cambiarlas. El reto de la inteligencia de este movimiento es llegar a funcionar, manteniendo siempre estas dos ideas contradictorias.

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Lucifer, (1480). Ilustración de la Divina Comedia de Dante, en su versión Codice Urbinate Latino 365. La terrible trinidad del autoritarismo de Estado, de la xenofobia de Estado y del ultracapitalismo. En la Divina Comedia la entrada del infierno esta presidida por una frase: “Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza”. Karl Marx se vale de la cita como analogía para describir la vida de los proletarios al interior de las fabricas. Una vez entras, no hay vuelta atrás.

-En Francia, Valls parece querer disputar el “centro” a la derecha, y en España, Sánchez de la mano de Ciudadanos esta jugando cartas parecidas. Desde los 70-80, y significativamente desde la crisis del 2007-8, los partidos socialistas han dado un volantazo a la derecha neoliberal. Tanto en Grecia, como en España, tanto Syriza como Podemos, han sabido ver el espacio socialdemocrata abandonado, y han decidido ocuparlo. Es decir, presentarse precisamente como los defensores del Estado de Bienestar. En Grecia vimos el fenómeno de la pasokización; en Portugal se formó un gobierno entre el PCP, Bloco de Esquerda y el PS; en España llevamos meses de negociación en el que las fuerzas del cambio quieren montar un gobierno a la portuguesa, y el PSOE se resiste, queriendo incluir en el mismo al partido de derechas Ciudadanos con un programa neoliberal. En Francia el PS parece tener un conflicto interno considerable. Montebourg en 2014, Anne Hidalgo contra Macron en 2015 y Martine Aubry contra Valls hace un mes. Es un conflicto soterrado nada desdeñable, ya que son personajes de bastante peso dentro del partido. ¿Sin esperar gran cosa de ellos, crees que puede pasar algo al interior del PS francés? ¿Habría posibilidades estratégicas de trabajar con dichos sectores de la “izquierda” del PS? 

-R: En lo que estoy de acuerdo contigo es que a nivel europeo, en todos los países, hay una linea política que apunta hacia la formación de un gran partido “socialdemocrata” que reuniría a la derecha “republicana”, como ellos la llaman, y a una gran parte del PS de forma que la izquierda así desapareciera. Es la estrategia de Valls… de Macron, no son totalmente la misma cosa, pero van en el mismo sentido. Un gran partido de “centro”, como dijiste, que acabaría con la izquierda.

La cuestión que nos debemos plantear es si realmente es esta nuestra cuestión. Es decir, ¿es nuestro problema el mantener fuerzas, más o menos de izquierdas con respecto a este gran centro, en el parlamento? ¿La cuestión de la democracia parlamentaria sigue siendo la nuestra? Podríamos fácilmente decir no, yo creo que la cuestión de la democracia parlamentaria no es nuestra cuestión, y al mismo tiempo, como no tenemos otra alternativa, otro relevo, se convierte en una cuestión estratégica. Una manera de evitar esta trampa, y en cierto modo creo que movimientos como Podemos lo han intentado, no sé si lo han conseguido, pero lo han intentado, es que la alternativa se construya basada en estas luchas de colectivos, y es a partir de estas luchas que pueda, quizás, surgir un movimiento político.

En referencia a la cuestión del PS, no creo que tengamos mucho que esperar de los frondeurs del PS, ya estamos viendo que se van a contentar con una simple reforma estética de la ley Khomri. No creo que tengamos que buscar por ahí.

La cuestión importante ahora esta en el destino político de este movimiento, esta lucha concreta contra la ley Khomri no sera suficiente, pero esperamos que asiente las bases para las luchas posteriores. Construir este movimiento políticamente, intentar por ahora localizar y plantear problemas que sean disociables, hacer aparecer problemas que no se visualizan. Hay que entender el momento politico francés actual donde no hablamos más que  de confesión, de identidad…estamos ahí, es decir, no estamos todavía ni en el nivel del relevo estratégico politico. Hay que desplazar el centro del problema, plantear los problemas del tiempo del trabajo, del capitalismo, de otra forma distinta que no sea la identitaria y confesional. El otro día escuche la posición del Front National con respecto a la ley Khomri, y decían que lo insoportable de la misma es que vamos a posibilitar a los asalariados el disponer en el lugar de trabajo de espacios de  culto… y paf, la extrema derecha nos rebalancea el debate, nos cuela la propaganda de la confesión y la identidad. Estamos todavía ahí, todavía en el intento de construir un espacio donde plantear problemas políticos.

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-“¿Ley del Trabajo? Paris VIII en huelga hasta su retiro! / -¡No, continuamos la huelga hasta la revolución!”

 

-¿Ves posibles puntos en común entre el fenómeno político de los indignados en España y lo que podría estar articulándose ahora en torno a la lucha contra la Ley Khomri?

-R: Me cuesta encontrarlos ya que el movimiento no tiene la misma amplitud que tuvo en España. Es mucho mas restringido, hay que tener esto en cuenta, puede que dure una o dos semanas solamente. Estamos bien al principio de una construcción. El punto en común es quizás la crisis absoluta de la democracia parlamentaria y de la representación. No estamos en absoluto en la etapa de formar un partido político. Es una cuestión para nosotros todavía muy lejana. Lo que está en juego en esta etapa es poder localizar cual es la conjunción de estos diferentes problemas y las conexiones que podemos establecer entre ellos, más allá del relevo de un Front De Gauche o de un partido socialista dividido. No tenemos, por ahora, la fuerza activa para plantear una  verdadera correlación de fuerzas. Más que nada porque no tenemos nada para poner en la balanza. Esto es extremadamente diferente a lo que pasó con los Indignados en España. Tenemos todavía por delante todo el trabajo de articulación, entre el problema de las universidades y la precarización creciente del trabajo, el problema ecológico y el problema del estado de urgencia.

Hay una gran diferencia con España y  Grecia. Vivimos un momento político francés de una extraordinaria reacción, no seria exacto emplear el termino de fascismo, pero sin duda de extrema derecha. Hay una especificidad francesa que es muy difícil de pensar, que no es comparable al movimiento de los indignados.

 

-¿Más alla de las posibilidades de disputar las elecciones de 2017, las cuales parecen escasas o nulas, crees que puede servir 2017 como detonante político?

-R: Seria un error plantearse las elecciones de 2017 como un horizonte. En otras situaciones… ¿porque no? Las elecciones, aun no teniendo confianza en la democracia representativa, pueden jugar un rol de cristalización. Sin embargo en este momento, creo que es mas interesante inscribirse en una secuencia heterogénea y mucho mas larga que la de las elecciones, porque nos hace falta reconstruir el movimiento social. Focalizarse en las elecciones no serviría para ello, todo lo contrario, todo se cristalizaría en torno al problema del Front National. La única cosa que tenemos que hacer es no plantear la cuestión de las elecciones, sino al contrario trabajar sobre una reapropiación de saberes y acciones modestas, de base, horizontales. Pegarse a la cuestión de las actuales elecciones sería un error. Porque de todas formas, estratégicamente, no tenemos actualmente ni la fuerza para hacer retirar el proyecto de reforma laboral. Estamos ahí. Tenemos que empezar a plantear todo una nueva correlación de fuerzas. No llegamos todavía ni a plantear cual es la estrategia adversa, porque por el momento no representamos ni una fuerza adversaria. La verdadera y única fuerza de oposición adversa a la derecha es la extrema derecha. Un trabajo de análisis sobre la situación de los estudiantes, de los trabajadores, de la cuestión ecológica y del trabajo, de largo aliento, que pueda formar un gran movimiento social y darle un sentido de alternativa, eso es lo que tenemos que hacer. Centrarse en las elecciones de 2017 puede romper todo lo que apenas comienza a tejerse ahora.

“Before I go on with this short history, let me make a general observation– the test of a first-rate intelligence is the ability to hold two opposed ideas in the mind at the same time, and still retain the ability to function.
One should, for example, be able to see that things are hopeless and yet be determined to make them otherwise. This philosophy fitted on to my early adult life, when I saw the improbable, the implausible, often the “impossible,” come true.”

The Crack-Up, F. Scott Fitzgerald

-Frente al planteamiento movimentista de construcción de abajo a arriba, algunos plantean la posibilidad estratégica de construir, también, a través de la representación. Esto plantea sin duda muchas contradicciones, pero en las experiencias de los gobiernos progresistas latinoamericanos, y en España con la iniciativa de Podemos, se ha logrado movilizar a amplios sectores de la población. Puede que este un poco cogido por los pelos pero te doy un pequeño ejemplo francés: la petición en change.org de Caroline de Haas para retirar la Ley Khomri, ha llegado a obtener más de un millón doscientos mil apoyos. Esto contrasta con el numero de manifestantes que salieron el pasado 9 de marzo para manifestarse contra la ley, unos 500.000 en toda Francia…

-R: La cuestión de la representación tiende a ocultar un problema muy grande, que es nuestra dificultad de localizar nuestras luchas. Hay que pensar las mutaciones globalmente, pero hay que luchar localmente. El problema es que llegamos a pensar globalmente, no es fácil, estamos armados, tenemos saberes, pero lo que no logramos hacer es luchar localmente. No logramos territorializar nuestras luchas. De ahí el contraste entre el numero de votos en una petición en internet y el numero de manifestantes en la pasada manifestación 9 de marzo. Esta claro que todo el mundo comprende bien lo que significa esta ley, creo sinceramente que hay una gran mayoría social que esta en contra, pero ahí esta el problema. Como localizamos los problemas, donde se sitúan? Lo mismo pasa en las asambleas universitarias, los discursos más radicales, en el buen sentido del termino, están deslocalizados. Por ello la necesidad de localizar estas luchas, primero en la universidad, de repensar la cuestión de la universidad, como otras luchas que deben localizarse. Tener lugares y a partir de ahí, la cuestione de la representación surge naturalmente. Pero primero necesitamos los lugares donde se pueda luchar, y es esto lo que nos falta. Cuando decimos que nuestro lugar es la calle, no es verdad, la calle es un lugar de declaración, de manifestación, pero las luchas se sitúan en determinadas empresas, fabricas, universidades. ¿En que lugar, en que territorio? Esto es lo que nos falta. La cuestión de la representación me parece secundaria con respecto a esta. Habrá primero que tener el lugar de la lucha, para que pueda plantearse la cuestión de la representación.

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La manifestación de París del día 9 de marzo termino en la plaza de Nation. La estatua, llamada El Triunfo de la República (Dalou, 1899) a sus pies esta acompañada de una serie de alegorías: la libertad, la igualdad, la abundancia, la instrucción, la riqueza y el trabajo…

-Como comprendes la inscripción de esta lucha a escala europea? Que opinas de la secuencia griega y las decisiones tomadas por el gobierno de Tsipras?

-R: Forzosamente estamos escritos en una escala europea. Es un hecho, la reforma laboral Khomri responde a una política europea común que vemos en España, Portugal, Grecia… Y el problema es que no es solo europea, es una política de organización internacional del trabajo a nivel global, de la que Europa forma parte. En relación con ello, en referencia a Grecia, creo que debería haberse jugado la carta de la salida de la unión europea. El Plan B… Fue un error estratégico de Tsipras, no una traición. Debió haber entendido que en frente tenia verdaderos enemigos y no gente con la que todavía podamos discutir. Debía haber partido del principio que el gobierno europeo es efectivamente un enemigo, y por ende haber puesto sobre la mesa la posibilidad de salirse del euro.

Ahora bien, lo que ha cambiado mi punto de vista sobre la cuestión europea, es la cuestión de los refugiados. Creo que aquí hay un punto importante para poder, precisamente, salir de la única visión economicista de Europa. Por ello sobre ese punto hay algo que hacer, hay una cierta idea de Europa que podemos hacer reaparecer, siempre que decidamos realmente tomar en cuenta esta cuestión. A pesar de todo lo malo que podamos decir de Europa, en relación a este punto habría, no tanto en España que no le toca de tan cerca, pero entre Francia y Alemania, algo muy fuerte en juego que podría reinsuflar de confianza, no solo a otros pueblos del mundo, sino a los propios pueblos europeos sobre la idea de Europa. Confrontar sinceramente esta catástrofe humanitaria, repartir a los refugiados en los diferentes países europeos. Los pueblos lo entenderán porque no son idiotas, cuando se les presenta las cosas de manera lógica, mostrándolos a que nivel de drama humano nos enfrentamos, la gente lo aceptara. Por ello, aunque nunca he estado muy a favor de Europa, como con la cuestión de Grecia, sin embargo ahora si creo que hay una carta a jugar con Europa, pero partiendo de esta condición.

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“Hay un cuadro de Klee que se llama Angelus Novus. En él se muestra a un ángel que parece a punto de alejarse de algo que le tiene paralizado. Sus ojos miran fijamente, tiene la boca abierta y las alas extendidas; así es como uno se imagina al Ángel de la Historia. Su rostro está vuelto hacia el pasado. Donde nosotros percibimos una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única que amontona ruina sobre ruina y la arroja a sus pies. Bien quisiera él detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado, pero desde el Paraíso sopla un huracán que se enreda en sus alas, y que es tan fuerte que el ángel ya no puede cerrarlas. Este huracán le empuja irreteniblemente hacia el futuro, al cual da la espalda, mientras los escombros se elevan ante él hasta el cielo. Ese huracán es lo que nosotros llamamos progreso.”

Walter Benjamin

De todas formas creo que habrá una salida por arriba. Lo que se esta construyendo en todos los países de Europa es un nuevo nacional-socialismo. He de confesar que estoy aterrado. Estamos mucho mas cercanos a un proceso de “fascistización” radical de Europa, que de una conexión de los movimientos sociales europeos. Por ello, creo que la cuestión de los refugiados es un medio para poder hacer otra cosa… tengo pocas esperanzas. Decía Fitzgerald, “toda vida es un proceso de demolición”. Frase muy comentada por Deleuze, que nos ayuda a pensar en la potencialidad destructiva en la cual estamos siendo conducidos hoy en día. Y después dice, como cité antes, hay que poder hacer avanzar dos ideas contradictorias: En las cosas no existe la esperanza, pero aun así hay que estar decidido a cambiarlas. Tenemos que llegar a ese punto, el cual no esta dado. Lo que esta dado es el marasmo, el magma, para llegar a hacer aparecer este crack up (fisura, grieta) en las mallas del poder.

-Bueno, al menos es un momento fascinante…

-F: No iría tan lejos, jaja… dejemoslo en interesante.

-Hay una maldición china que dice “ojala te toque vivir tiempos interesantes.”

-F: Pero mira, incluso la idea misma de presente histórico me parece haber desaparecido… la idea de la modernidad. Estamos atravesados por una pluralidad heterogénea de temporalidades, conseguir hacerlas confluir es un trabajo muy difícil.

-Es la derrota de todo un proyecto.

-F: Si, de un proyecto… O es la derrota, o es lo que nos ha conducido hasta aquí. De todas formas esta idea de progreso esta mucho más próxima a la barbarie. Y al mismo tiempo no sabemos cómo hacer, porque sabemos que no hay posibilidad de ir marcha atrás. Sabemos que este progreso nos conduce a la barbarie, pero a la vez, es el fundamento de todos los proyectos de emancipación. Hay que tomar verdaderamente enserio a la gente en contra de la huelga cuando nos dice que somos arcaicos, que somos retrógrados. Valls dijo que los que estaban en contra de la ley Khomri eran la izquierda del siglo XIX, y no la del XXI. Hay algo de verdad en esta cuestión. Es un proceso irreversible.

 

Marco López Malibrán

@MarcoMalib

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